LA LETANÍA DE LAS CARTAS NOTARIALES EN TRUJILLO

En la calurosa ciudad de Trujillo, donde el verano ya empezó con fuerza a calentar el ambiente, hay algunos magistrados que parecen estar ya sufriendo los estragos del fuerte sol. Y es que los magistrados de la Primera Sala Laboral, los doctores VÍCTOR ANTONIO CASTILLO LEÓN, JAVIER ARTURO REYES GUERRA y LOLA EMERIDA PERALTA GARCÍA, siguen enviando cartas notariales a diestra y siniestra buscando acallar las denuncias en su contra que ha formulado nuestra institución conjuntamente con el asesor legal de la Universidad Privada Antenor Orrego (UPAO), LUIS ENRIQUE REYES SÁNCHEZ.

Es así que el 4 de diciembre último, por intermedio de la Notaría CARNERO AVALOS, el Presidente del Consejo Directivo de Projusticia recibió una carta notarial firmada por dichos magistrados en la que señalan que las afirmaciones hechas en el primer informe que emitimos sobre este tema –“La Libertad: la corrupción judicial sí existe”- hacemos una serie de afirmaciones “que atentan directamente contra el honor, el buen nombre y la buena reputación” de los firmantes, “así como de los demás magistrados de los órganos jurisdiccionales laborales de esta Corte Superior”, a pesar de que al inicio del mismo párrafo señalan que nuestro informe “no tiene sustento alguno”. Igualmente, cuestionan las declaraciones del señor FERNANDO O´PHELAN PÉREZ, secretario ejecutivo de Projusticia, sobre el mismo tema en diversos medios televisivos y radiales, culminando con su exigencia de que PROJUSTICIA se rectifique “respecto de las afirmaciones vertidas en el citado informe y en las declaraciones vertidas” en los medios de prensa, de forma INMEDIATA Y PROPORCIONAL en un plazo máximo de 15 días, así como el retiro en todo sitio público del informe, las entrevistas y de una infografía realizada sobre dicha denuncia.

El asunto, sin embargo, no quedó allí. El día 12 de diciembre, por intermedio de la Notaría PAREDES HARO, los mismos magistrados enviaron al doctor REYES SANCHEZ una carta en similar tenor, si bien cuestionando a éste su intervención y las afirmaciones hechas en el programa “La Hora N”, emitido el día 3 de noviembre del 2015, tal como ya lo habían hecho con el propio conductor de dicho espacio, el periodista JAIME DE ALTHAUS.

Para ello, la carta se escuda además en una carta presuntamente enviada por la señora FELICITA PERALTA CHAVEZ, actual Rectora de la UPAO, en la que se habría señalado que el doctor REYES SANCHEZ participó en dicha entrevista a título personal y sin autorización por parte de la UPAO, por lo que sus declaraciones serían de su exclusiva responsabilidad, dándole igualmente un plazo de 15 días para que se rectifique de dichas declaraciones bajo la amenaza de “adoptar las medidas legales que correspondan”.

Ambas cartas resultan realmente conmovedoras y muestran que los tres magistrados firmantes están realmente preocupados por su situación personal y profesional al interior de la Corte Superior de La Libertad, a pesar de que su Presidente –el doctor CARLOS CRUZ LESCANO- ya les expresó su solidaridad afirmando “conocer de su alta solvencia moral, honradez, capacidad intelectual e independencia de criterio”. Sin embargo, hay muchas cosas que se pueden leer entre líneas en estas cartas.

La primera de ellas es que, a pesar de que los magistrados parecen mostrarse sumamente mortificados por todas las afirmaciones vertidas en su contra, NO PRESENTAN NI UN SOLO DESCARGO, NI UN SOLO INDICIO, NI UNA SOLA PRUEBA, que muestre que ellos no estarían apoyando con sus sentencias a abogados corruptos como el señor LUIS RAYMUNDO IBAÑEZ. Ni una. Por el contrario, en un informe posterior –“Trujillo: ¿El gato de despensero?”- hemos dado cuenta de que el propio Jefe de la ODECMA-La Libertad, el magistrado MANUEL LUJAN TUPEZ, se habría beneficiado de las “interpretaciones radicales” de la Primera Sala Laboral para recibir una jugosa suma de dinero por concepto de vacaciones y otros supuestos beneficios laborales por parte de la UPAO. Asimismo, señalamos que la Sala había ordenado pagar a la UPAO montos importantes por sentencias a pesar que estaban siendo vistas por la Corte Suprema, muchas de las cuales han sido además revocadas por la máxima instancia judicial. En otras palabras, nosotros agregamos más pruebas mientras ellos ninguna.

En segundo lugar, es curioso que en sus cartas notariales los magistrados superiores no solo defiendan su honor, sino también el de los jueces de los juzgados laborales, a pesar de que éstos en ningún momento se han manifestado al respecto. ¿Esto no constituye, más bien, un claro indicio del evidente dominio que CASTILLO LEON y sus allegados tienen sobre los jueces de inferior jerarquía? ¿Por qué los jueces de menor instancia no salen a reclamar, o por lo menos se adhieren y firman la carta enviada por los magistrados superiores? ¿O es que, tal como hemos afirmado en nuestro informe inicial, CASTILLO LEON no los deja decir nada que pueda rebatirlo? Señor CASTILLO LEON, deje ya de imponer su criterio y deje que los jueces hablen, usted no es el único que puede ser independiente, todos los jueces deben serlo…

En tercer lugar, y en correlación con lo anterior, nos sorprende que el doctor LUJAN TUPEZ no nos haya enviado una comunicación similar a la de dichos magistrados. A pesar de que le gusta salir a la prensa para hacer gala de sus logros, parece que no le gusta salir cuando es cuestionado. Más aún, tampoco se ha pronunciado para nada respecto de las denuncias presentadas, a pesar de que existe una orden clara de la OCMA de que cualquier denuncia de corrupción que se haga pública debe ser objeto de inmediata investigación por parte de las ODECMAS. ¿Qué espera, doctor LUJÁN TUPEZ, para hacernos conocer su opinión al respecto? Porque el tiempo está pasando y Ud. ya está incurriendo en inconducta funcional.

Finalmente, el claro tono amenazante de las cartas recibidas no se condice con la actitud de un magistrado que no tiene que temer ni esconder. La verdad, nosotros dudaríamos de nuestras propias denuncias si tanto CASTILLO LEON como los otros magistrados de la Primera Sala Laboral hubieran dicho públicamente no solo que nuestras afirmaciones son falsas, sino que se abren a cualquier investigación que pueda realizar la OCMA o algún medio de prensa. ¿No sería más decente, doctor CASTILLO LEON, ser realmente transparente y mostrar los resultados de sus sentencias, o permitir que la OCMA revise sus cuentas bancarias y sus propiedades? Como dice el dicho, una persona decente no solo tiene que serlo sino parecerlo, mientras que Ud. solo parece mostrar que el silencio es su mejor cómplice.

Sin embargo, la verdad no puede ser acallada, por más cartas notariales amenazantes que Ud. quiera enviarnos o enviar a quienes cuestionan su accionar como juez. Exigimos más bien que las instancias pertinentes sean las que se pronuncien al respecto y se inicie una investigación seria, exhaustiva y transparente sobre la manera en que viene actuando la Primer Sala Laboral, qué determine quiénes se están beneficiando de dichas decisiones y cuáles son las empresas más afectadas, y cuál es la participación de los diversos magistrados que llevan los casos referidos a la Nueva Ley Procesal de Trabajo en La Libertad. Estamos seguros que ello permitirá que salgan a la luz muchas cosas que hoy el doctor CASTILLO LEON preferiría que sigan ocultas. Pero nadie puede tapar el sol con un dedo, señor magistrado, menos un sol veraniego como el que ya brilla en nuestro país. Informe ProJusticia


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